Objetivo Wellness: consejos para alcanzarlo – Clarín – Buena Vida


Publicado en Prensa.

El concepto de wellness (bienestar, en inglés) no se refiere a un estado transitorio, como pueden ser unas ansiadas vacaciones, sino a una situación habitual, cotidiana. Sentirse bien todos los días.

Para llegar a este objetivo, se requiere estar equilibrado en todas las esferas de la vida. Tanto en lo laboral, en lo físico, lo mental, lo social, lo intelectual, lo espiritual como en el medio ambiental que nos rodea.

Generalmente, se deja de lado la necesidad de hacer actividad física por la obligación imperiosa de cumplir en el trabajo, pero cuando aparece un desequilibrio en la salud, ya es tarde. La enfermedad pasa a ocupar el foco central dejando de lado los otros aspectos, incluso impidiendo trabajar.

Entonces, la clave es el equilibrio. Intentar darle a cada área su sano espacio.

La pregunta es cómo lograrlo y no morir en el intento. La respuesta es: con conocimiento. Si se sabe qué factores de riesgo desequilibran el bienestar cotidiano, se puede evitarlos antes de que aparezcan. Este es el concepto primario de la prevención.

Factores de riesgo

Según estadísticas de la Organización Mundial de la salud (OMS), los 6 principales factores de riesgo que, de no existir, pueden asegurar una mejor calidad de vida son:

1. Hipertensión arterial. El aumento de la presión arterial en el mundo es el principal factor de riesgo de muerte por infarto cardíaco, ACV e insuficiencia renal. También ocupa el segundo puesto como generador de discapacidad. Es decir, la hipertensión no sólo mata sino que puede dejar discapacitado a quien la padece, comprometiendo la calidad de vida de la persona hipertensa como también a su entorno familiar.

2. Sedentarismo. El 60% de la población mundial no realiza actividad física. Esto explica, junto con el fácil acceso a comida de mala calidad, del crecimiento exponencial de la obesidad. La falta de ejercicio es un factor de riesgo independiente y llega a 3,2 millones de muertes anuales en el mundo.

3. Tabaquismo. Fumar produce 6 millones de muertes por año, tanto por el consumo directo como por el pasivo. El 71% de los fumadores padecen cáncer de pulmón. Pero, de los que sobreviven, el 42% sufren enfermedades respiratorias crónicas inhabilitantes. No hay duda que el cigarrillo mata, pero hay que entender al fumador como víctima de una enfermedad y no culparlo de la misma. Se debe tratar la adicción al tabaco como cualquier otra. Buscar tratamientos acordes a cada persona y su situación.

4. Niveles de azúcar en sangre elevados (llamado hiperglucemia). Un total de 347 millones de personas en el mundo padecen diabetes y, para el 2030, la OMS prevé que se duplicarán las muertes por esta causa. El mecanismo de prevención es tan simple como evitar el exceso de azúcar y harinas en las comidas.

5. Niveles de colesterol elevados. El enemigo silencioso, no se manifiesta con ningún síntoma. La única manera de saber si está elevado es haciendo un simple estudio de sangre. Es el responsable del 41% de todos los infartos en Latinoamérica.

6. El sobrepeso. Es una pandemia. Solo por presentar un peso corporal por encima de lo recomendado, se producen 2,8 millones de muertes al año. Además, el riesgo de infarto cardíaco, ACV y diabetes crece directamente proporcional al exceso de peso. En la Argentina los números de personas crecen llegando al 34 % de la población adulta con sobrepeso y un preocupante 18% de niños obesos.

Recomendaciones en tres pasos

¿Cómo lograr el equilibrio en la vida, cómo sentirse saludable, con energías para afrontar la cotidianeidad? Es simple, son sólo 3 pasos, pero lleva tiempo y determinación.

Primero, abandonar los malos hábitos.

– No fumar.

– Evitar el alcohol.

– Descansar 8 horas los 7 días de la semana.

–  Lograr un buen manejo del estrés.

Segundo, llevar una alimentación saludable.

– Evitar las grasas saturadas y trans.

– Disminuir la ración de sal.

– No excederse en la ingesta de azúcar.

– Comer los alimentos más variados, si es posible integrales.

– Comer las 5 raciones de frutas y verduras por día.

Tercero, hacer actividad física diariamente. Realizar 30 minutos de actividad física moderada por día, como mínimo. La OMS informa que evitando el sedentarismo, disminuye el riesgo de infarto cardíaco, ACV y hasta algunos cánceres un 50%. Es un cambio de hábito que salva vidas en el mundo.

– Elegir siempre caminar en vez de usar el auto.

– Movilizarse en bicicleta.

– Usar las escaleras en vez de el ascensor.

– Todo ejercicio cuenta: bailar, cortar el pasto barrer o ir a hacer las compras caminando.

– Encontrar un ejercicio que se disfrute y libere la mente del estrés cotidiano.